Asesinato en el Comité Central. Vázquez Montalbán.


Carvalho viaja al Madrid de la transición para resolver un asesinato te tintes políticos, así se despide de su ayudante:

-Añoraré tus guisos, Biscuter. Me voy a una ciudad que sólo ha aportado un cocido, una tortilla y unos callos al acervo de la cultura gastronómica del país.

Durante su estancia en más de una ocasión se queja de los hábitos culinarios de Madrid, e incluso menciona uno de los grandes restaurantes de la época:

-(...)Podríamos comer cualquier cosa.
-Yo nunca como cualquier cosa. Le invito en Lhardy.
-¿Ha tenido un catorce en las quinielas?
-Paga el partido.

Y puestos a mencionar clásicos aquí va un fragmento donde se menciona ni más ni menos que a Arzak:
-creo que hay un orden de prioridades y que hablar de mi gestión es ahora prioritario.
-Desde luego.
-Además pensaba guisar un arroz con escupiñas, muy parecido al arroz de Arzac.
-Arzac lo hace con kokochas.
-Y también con almejas.
-Puede ser un arroz muy interesante. Iré a la reunión de la agrupación y después acepto su invitación.

Cukiernia Pawłowicz, el éxito de un negocio sencillo.

   Cukiernia Pawłowicz es una pequeña pastelería ubicada en el número 13 de la céntrica calle Chmielna de Varsovia. Despachan bollería tradicional recién hecha a través de un ventanuco, poco abierto porque entra frío. Algún que otro domingo, presenta una estampa impresionante con más de 20 o  30 ciudadanos golosos haciendo cola.
  Ofrece lo que tiene, lo que hacen allí mismo, en un pequeñísimo obrador  y despacho, donde el pastelero prepara y la dependienta vende. Los dulces saltan de la bandeja al consumidor, que paga a gusto y más a gusto se va. Los muchachos mantienen su perfil serio de varsoviano; a ellas, los ojos les hacen chiribitas.

     Y con esto está todo dicho: el éxito de un negocio sencillo, el éxito de la honestidad. 

Los mares del Sur o la cebolla en la paella de Vázquez-Montalbán.

  "Los mares del sur" es el cuarto libro de Vázquez-Montalbán cuyo protagonista es el detective Pepe Carvalho. Obtuvo con esta publicación el Premio Planeta en 1979.        
   El siguiente fragmento es una síntesis de la novela. La aclaración sobre si la paella lleva o no cebolla, después.
"Fueron a cenar al Túnel, donde Biscuter se sorprendió ante el plato de judías blancas con almejas que pidió Carvalho.
   -Lo que inventan, jefe.
   -Esto es más viejo que ir a pie. Antes de que llegara la patata a España, con algo había que acompañar la carne, el pescado, el marisco.
   -Lo que no sepa usted, jefe...
   Charo había recurrido a una menestra de verduras y atún fresco a la plancha. carvalho seguía obsesivo con su vino, como si estuviera practicando una transfusión de sangre blanca y fría.
   -¿En qué trabajas ahora?
   -En un muerto desaparecido.
   -¿Han robado un muerto?
   -No. Un hombre que desapareció y un año después aparece muerto. Quería cambiar de vida, de país, de continente, de mundo y al final lo encuentran acuchillado entre latas y cascotes. Un fracasado. Un rico fracasado.
   -¿Rico?
   -Riquísimo."
__________ 
   "En la cocina, Fuster inspeccionó como un sargento de intendencia la labor de Beser. Había trinchado poco los componentes del sofrito. Rugió como herido por una invisible saeta.
   -¿Qué es eso?
   -Cebolla.
   -¿Cebolla a la paella?¿De donde has sacado eso? La cebolla ablanda el grano.
   -Eso es una majadería. En mi pueblo siempre ponen cebolla.
   -En tu pueblo hacéis cualquier cosa para significaros. se puede poner cebolla a un arroz de pescado o de bacalao y y hecho a la cazuela, a la cazuela, ¿entiendes?
   Beser salió de estampida y volvió con tres libro bajo el brazo: Diccionario gastrosófico valenciano, Gastronomía de la provincia de Valencia y Cien recetas de arroz típicas de la región valenciana.
   -No me vengas con libros de gente que no es de Villores. Morellano de mierda. Yo me guío sólo por la memoria popular.
(...)
   Beser buscaba en los libros sin hacer caso al estallido poético de Fuster. Finalmente cerró los libros.
   -¿Qué?
   -Tenías razón. En la paella de los pueblos de Castellón no  se pone cebolla. Ha sido un lapsus. Un catalanismo. He de volver a Morella urgentemente para un reciclaje.
   -¡Ajá!- exclamó Fuster mientras precipitaba la cebolla en el cubo de la basura.
   -Te lo dije bien claro. Medio kilo de arroz, medio conejo, medio pollo, un cuarto de kilo de costillas de cerdo, un cuarto de quilo de bajocons, dos pimientos, dos tomates, perejil, ajos, azafrán, sal y nada más. Todo lo demás son extrangerismos."
Los mares del  Sur . Manuel Vázquez-Montalbán.

Podcast sobre gastronomía.

   Otra forma que descubrí para mantenerme informado en cuestiones gastronómicas, son los podcast. Que a decir verdad, las he ido aparcando para inmiscuirme de cabeza en otros temas más tentadores y no menos interesantes. 
   Tuve una temporada de de tragarme toda la crónica negra que alcanzaba a ingresar en mi ipod: el terrible caso de japonés caníbal japonés que se comió una holandesa en París y regresó en libertad a su país. O las atrocidades del Petiso Orejudo, que con tanto gracejo describe el gran Paco Abellán. También me bajé varios programas de Redes, de Punset, mucho más interesante de lo que recordaba. Incluso algún que otro documental sobre la historia de España, especialmente los referentes a la corrupción en la época franquista, los entramados del Opus Dei, la transición, las verdad del 23-F,... Documentales sobre transgénicos, sobre economía, tribus urbanas o la historia del tiempo de Stephen Hawking -qué coñazo- También algún programa del Iker Jiménez, muy interesante el de la pirámide de Bosnia. Otro día, me entretuve con un podcast de polaco, y otros de inglés, pero nada, muy aburrido, no es desde luego, la mejor manera de aprender un idioma. Las entrevistas de Quintero si fueron una delicia, pero encontré pocas, una pena. Los programas de copla o de la historia del pop en España me acercan ni más ni menos que a la mismísima radio de Jiménez los Santos. En Onda Cero algo de la Rosa de los vientos, y algo de Julia Otero. En Punto Radio, según que cosas de Luis del Olmo. De la Ser   bajo parte de los programas que solía escuchar: A vivir...,  La Ventana y Hora 25 -permítaseme apuntar que he dejado a Francino y su "buenrrollismo" de mierda para siempre-. De la COPE por supuesto los deportes. Y de RNE..., madre mía, RNE es un filón, estos tienen de todo y bueno: entrevistas, cocina, fado y estravagannnnza en R5, Carne cruda, La flor de pasión y otros en R3; música romaní o la interesantísma música de salón en RClásica; cine en R1; Documentos sonoros con un sinfín de temáticas en R Exterior, qué interesante y qué bien hecho, también en esta emisora: gastronomía con "Paisajes y sabores", que es lo que me ocupa en este blog, y por lo que pondré una lista de podcast de dicha temática, que no serán todos, pero son los que escucho de vez en cuando:

La soledad del manager. Vázquez-Montalbán.

   En esta nueva entrega de la "saga Carvalho" el protagonista se define un poco más, y aparece el personaje de "Biscutier", ex-compañero de celda  que le cuida el despacho y cocina.
Carvalho aparece de nuevo con excelente gastrónomo y cocinero, que no pierde el gusto por cocinar de madrugada, como en la entrega anterior:

"Ponerse a guisar un salmis de pato a la una de la madrugada es una de las locuras más hermosas que puede acometer un ser humano que no esté loco. En el horno se asa el pato joven deshaciendo sus propias grasas como en una cura de adelgazamiento y bronceado. Mientras, en la cazuela Carvalho obtenía la grasa de unos dados de tocino en la que rehogaba cebolla y champiñones, para añadir después vino blanco, sal, pimienta y un pedacito de trufa picada con parte de su propio coñac de conserva.
(...)
-¡Vaya horas! ¿Un incendio?
-Un salmis de pato.
-¿Qué?
-He guisado un salmis de pato. El bicho no es muy grande, pero no me lo voy a comer solo.
-¡Si son las dos y media de la madrugada!
-Un salmis de pato.
-¿Pato joven?
-Un patito.
-¿De confianza?
-De de absoluta confianza
-Vete abriendo las botellas de vino que voy para allá.
La soledad del manager. Vázquez-Montalbaán 

Tatuaje. Vázquez-Montalban

 "Tatuaje" es el segundo libro de la "saga Carvalho" de Vázquez-Montalbán. Y si bien el primero era un un libro un poco raro, este ya responde claramente a su naturaleza de novela negra. El personaje principal está más definido y se acentúa su gusto por la gastronomía: el gusto por el buen vino y otras bebidas (como el homenaje a la ginebra holandesa y de cómo se ha de consumir), también la elección de buenos restaurantes y los guisos que él mismo se prepara  a horas intempestivas, como la caldeirada que describe detalladamente.
  Los contrastes del personaje canalla y culto en el mundo marginal en el que se mueve se aprecian en el siguiente fragmento, Carvalho está en un bar de barrio con su compañera sentimental y "la Andaluza" ambas prostitutas,  acaban de pedir un pan con tomate:

"  -Así como hay una koyné lingüística y podemos precisar el origen común de las lenguas arias en el indoeuropeo, hay un koyné gastronómica evidente, uno de cuyos síntomas científicos es el pan con tomate. Podemos hermanarlo con la pizza, pero la supera en facilidad. La harina en la pizza debe cocerse. En cambio el pan  con tomate es simplemente eso, pan y tomate, un poco de sal y aceite.-
  -Y que está riquísimo- jaleaba la andaluza, llena de entusiasmo por los misterios que le desvelaba  Carvalho- Refresca y alimenta. Tiene mucho alimento. El doctor Cardelús me lo dijo cuando le llevé a mi nene que estaba un poco anémico. Dele bones llesques de pan con tomaqet y pernil. Un milagro. Tengo ahora al niño en una casa de campo de Gavá y yo les digo a los que le cuidan: sobre todo pan con tomate, mucho pan con tomate.-
   A Carvalho le molestó que descendiera el nivel científico de la conversación. Pero ya llegando la bandeja de pan y tomate. Sin ser nada digno de pasar ni siquiera al libro "Carmencita o la buena cocinera" era un pan con tomate discreto."
Tatuaje. Vázquez-Montalbán. 

La batidora del corta y pega.

   De corta y pega entiende mucho el Google Traductor, herramienta indispensable en mis exploraciones gastronómicas en el internet de este país. Y en estos entretenimientos, sucedió que me fijé en aquel consurso de Kenwood: receta y foto. 
    Y pasó que a base de corta y pega, corta y pega, Google Traductor, me tentó el diablo a enviar una receta, muy mía, eso sí, de tiempos en los que prentendía revolucionar la gastronet polaca, y no es que todavía no lo pretenda, pero ahora soy consciente del trabajazo que dan estos quehaceres, y ando a ver si reconducimos esto
  Que sin mucha molestia envié la receta con su foto y que sea lo que dios quiera. Y quiso que el otro día llamase a mi puerta un repartidor, apurado como todos, para entregarme una caja bien garnde con una batidora Kenwood en su interior... Así que, mira tú, sin otra noticia más que la evidencia del premio, me busqué en internet y me encontré: 


Y para dar fé de la magna creación:

Otros libros: Yo maté a Kennedy.

   Este el primer libro de la "saga Carvalho", personaje creado por  Vázquez Montalbán caracterizado, entre otras cosas, por su condición de buen comedor.
  Personalmente el libro me desconcertó un poco, y sólo espero que los siguientes sean un poco más entendibles.
  Habrá tiempo de hablar del autor y del personaje, por el momento se poco, y ahí queda un fragmento:


"-¿No le gustan los vinos de Monterrey?
-El clarete tiene un sabor demasiado acidulado, no se combina bien con los filetes.
Jacqueline se echó a llorar:
-¡Ethel tiene la culpa! Siempre dando órdenes absurdas al maitre. Yo, en esta casa soy un cero a la izquierda.
   Comprendí que estaba a punto de provocar un rompimiento entre las cuñadas y elgié las excelencias del Monterrey abocado con la tarta, sobre todo si habían conseguido darle un bouquet final algo rancio. Se alivió el disgusto de Jacqueline, pero no lo suficiente. Durante toda la noche se empeñó en conocer mi opinión sobre todos los platos y cada uno de sus ingredientes.
 -¿Ha quedado bien la salsa? ¿No cree que hay un exceso de crema de leche y que el sabor de la mostaza está demasiado diluido? ¿Y las manzanas? ¿Ha quedado bien vaciado el corazón?
  Yo aprobaba con entusiasmo creciente."

Matanza en Polonia.

Hacía años que no presenciaba tan hermoso acto de ejecución. Fue allá en la Galicia natal, donde el "porco" es divino, porque "se o porco voara..." decía el campesino al preguntarle por la más preciada de las aves.
  Pero pasaron años, y mi torpeza, me impidió implicarme en el solemne acto en la isla que oficialmente me acoge, donde aprecian al "porc" hasta el punto de integrarlo en la repostería con maestría.
   Ahora habito en una nación cuya bandera toma color de su escudo: águila blanca sobre fondo rojo, que bien podría ser el cerdo, pero carente de hermosura, jamás tuvo un escudo, bandera o estandarte militar. Injusticia histórica.

___________________


   Al cerdo le propinaron un golpe rotundo en la frente que lo dejó inconsciente, lástima que todavía no tenía cámara y no pude fotografiarlo, porque el golpe fue preciso y para ello, el ejecutor utilizó una hacha. Después, en el suelo procedieron a desangrarle mientras la criatura agonizaba. Lo hicieron muy rápido.
__________


   Después de desangrado, pesaron al cerdo con esta curiosa balanza romana. Alcanzó los 135 kg. 
__________


   Luego se procedió a chamuscarlo, primero con gas, pero como hacía mucho frío, el conducto del soplete se congelaba. Entonces utilizaron agua caliente para solucionarlo, sin mucho éxito. Hubo que utilizar paja.
__________


   Mientras lo chamuscaban con la paja me fui a dar un paseo porque tenía los pies muy muy fríos, el paisaje impresionante.
__________



  A continuación limpiaron los restos de paja y rascaron la superficie, para ello se ayudaban de agua caliente que se calentaba en esta caldera de leña.

__________



   Luego llegó mi suegro con el vodka, que no puede faltar en una matanza polaca. Después de esta breve pausa se procedió al destripe.

__________



   Lo curioso de todo es proceso es la aparente facilidad con la que se ejecutó. En todo momento el cerdo estuvo sobre esa tabla, que luego resultó ser la puerta de la cuadra. Se apartaron las vísceras y las tripas, la bilis, como siempre al tejado; se cortó en cuartos y listo.

__________



   Por otro lado las mujeres se encargaron de preparar las tripas para los diferentes embutidos, aprovechando incluso el intestino grueso, cuya limpieza no es precisamente agradable.

__________


   Esto que se ve en la foto (un poco movida...) es un cacho de piel del cerdo arrancado de la parte del vientre. Ellos se la comían como si fuese el mejor de los manjares. Mi suegro me ofreció un trozo y lo probé, pero se lo terminó el perro porque realmente no sabía a nada y requería de mucho masticar... 

__________

   Ya en casa, después de comer se procedió al despiece, se guarda la carne para que repose y de cena hígado con lomo. Los cortes son muy similares a los que conocía, los destinos, serán sin embargo distintos. 

España y Polonia: los encuentros.

   España y Polonia: Los encuentros es un libro editado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas que se ocupa del análisis de los vínculos entre ambos países, tanto históricos como sociales o políticos. Es un libro que me pareció interesante especialmente ahora que vivo en Polonia para entender un poco mejor esta sociedad que en realidad, a día de hoy, tampoco es tan diferente a la española.
  Rescato un pequeño fragmento que se refiere a la comida:

"A los polacos les gusta la comida española, sobre todo, como a la mayoría de los extrangeros, la paella. Verduras y frutas que no disponen en su país son altamente apreciados. Uno de nuestros informantes no cifraba en los ingredientes la diferencia entre la gastronomía polaca y la española, sino más bien en la forma de preparar los platos: platos a base de carne picada o empanada, masas vegetales y arroz, gelatinas de carne o pollo."

Miguel Ángel Almodovar en Varsovia.

 Miguel Ángel Almodóvar vino a Varsovia a presentar la edición polaca de su libro "La fómula Almodóvar" . El acto formó parte de un simposio organizado por KRSiO  cuya temática giró en torno a la importancia de los  suplementos nutricionales en la alimentación.

   Yo me acerqué atraído por la figura del Sr. Almodóvar, que días antes había anunciado en Facebook el citado acto. 
  Es cierto que no sabía muy bien quíen era este señor, sí conocía sus vínculos con la gastronomía y me sonaba de algún medio de comunicación. Así que, decidido a asistir, qué menos que poner remedio a mi ignorancia. Rebusqué por internet y encontré varios títulos de sus libros, entrevistas en diferentes medios,  alguna breve biografía, también vídeos en You Tube y varios podcast de sus colaboraciones en desiguales emisoras que escuché con interés.
  Después de todo, tampoco resulta fácil definirle: licenciado en CC. Políticas y Sociología además de Titulado Superior del CSIC  y sin embargo, guionista, presentador, editor y director de diversos programas de televisión; nutricionista (o al menos experto en nutrición), gastrónomo y criminólogo (ya decía Vázquez Montalbán que el gourmet tiene mucho de perverso). Consecuentemente escritor y colaborador de varios medios escritos y audiovisuales. Actualmente docente de la Universidad Camilo José Cela  y padre orgulloso. 
   Así que sabiendo ya algo del protagonista, me presenté allí como invitado del invitado,  un poco temeroso de saberme fuera de lugar pero decidido a conocerle como le conocí.
   Hablamos tanto antes como después del acto, para apreciar que lo realmente impresionante, no es tanto su trayectoria -que lo es- sino su humanidad, transparencia y sinceridad. Una conversación distendida de esas de arreglar el mundo: desde el comunismo al neoliberarismo en Polonia hasta Brasil como fuerza emergente, que si los muy canallas no pagan las conferencias y díselo a mi padre que es autónomo y persigue con rubor a clientes de toda la vida..., que si venga nos fumamos un cigarrillo mientras reivindicamos el puchero y los otros vinos buenos, que no sólo de Rioja vive el hombre... y, así...,  de repente, me veo en el autobús de camino a casa con un hervidero de ideas en mi cabeza y un poco arrepentido de no haber tocado temas más clompejos tales que si realmente no le hincha las pelotas que Jiménez los Santos (excamarada) no deje hablar cuando le invita a su programa para hablar de la Kampusch; o si Iker Jiménez, lejos de interpretar un papel, es tan freak como parece; incluso si estaría de acuerdo en que Sergi Arola, además de genial hostelero es un chulo narcisista con vocación de proxeneta..., en fin tantas y tantas cosas que no se encuentran en los libros... Y es que uno, en el fondo, es un poco frívolo y cabrón, pero curioso y agradecido de conocer personas como Miguel Ángel Almodóvar.

Feliz cumpleaños!

 Apareció en el yate para encargarse de una jauría de "crianças", y reapareció semanas después para echar una mano en los días especialmente intensos que se avecinaban. Por circunstancias familiares y tristes la chief stew tuvo que irse, encontrándose nuestra protagonista sola ante el sinfín de responsabilidades que conlleva el housekeeping de un yate: camarotes, lavadora, plancha y limpieza en general, servicio de desayuno, comida, cena y canapés, también brebajes varios y otros caprichos -con frecuencia absurdos- de los respetables. Con todo,y sin experiencia previa en los quehaceres de un yate de lujo, sacó adelante todas las tareas requeridas con una profesionalidad encomiable. Pero lo realmente extraordinario es que, a la muy mona, nunca le faltó una sonrisa para nadie, buena voluntad, entrega, y sobre todo un buen rollo que contagió a toda la tripulación.
   Recuerdo cuando fondeando en Cala Jondal, se levantó de madrugada para compartir un cigarrillo conmigo durante mi guardia y charlar un poco. Recuerdo su cara adormilada y su vocecilla frágil de recién despertada entrando a la cocina, recuerdo incluso cuando se levantó escuchando música con los auriculares en las orejas porque estaba enfadada conmigo sin yo saberlo..., recuerdo como le gustaba comer cuando le gustaba, porque por supuesto no todo era de su gusto; recuerdo conversaciones y el cariño con el que hablaba de sus amigos y familiares. Ojalá hable así de mi, aunque nunca le haya preparado los calamares rellenos que tanto le gustan, y que nunca prometí, como tampoco prometí llamarla en su cumpleaños-que es hoy- y quizás no lo haga, pero no significa que no la quiera un montón y que le estaré siempre agradecido por ser como es.
¡¡Feliz cumpleaños!!

Paco y los chipirones con huevo frito.

Paco era fino para el comer pero también para el guisar, en algún día ocioso le cedí la cocina y él se deleitó -sin prisa, porque ya lo decía su abuela: para cocinar no hay que tener prisa- se deleitó, decía, en elaborar algún arroz de escándalo que comimos con ganas.  Y no solo eso, porque el murciano, que en más de una ocasión me hablaba de sus recuerdos gastronómicos, quiso plasmar sus experiencias en el plato, cual artista, y cual guisador, que en una tarde de septiembre, después de unas cervezas, vino a emular una receta que había visto hacer en un local popular del mercado de la Boquería y que más de una vez había prometido: Chipirones con huevos fritos.
   Y a quien esto le parezca una chorrada es que no sabe nada de nada. 
   Miradlos felices en la imagen.

Guía Michelín Baleares 2011

   Ahora que soy varsoviano, a mi esto me tendría que dar un poco igual, pero como el año pasado escribí sobre el tema, hoy también lo voy hacer. 
   El Tristán  de Gerhard Schwaiger mantiene la suya, y gracias, que ya bastante tuvo el año pasado perdiendo la segunda. También Es Raco des Teix de Josef Sauerschell, así como el mallorquín Tomeu Caldentey de es Molí d´en Bou.
  Se incorpora sorprendentemente a la lista, el Restaurante Gadus que abrió hace poco y para colmo lleva meses cerrado por reformas, quizás la explicación sea que el chef es francés (Thierry Enderlin), pero esto lo digo por joder un poco, que la verdad no tengo ni idea.
    Y la otra es del restaurante Zaranda que mantiene la que tenía en Madrid, pero ahora en Mallorca. El chef es Fernando Pérez Arellano. 

   Y efectivamente desaparece el Plat d´Or, de Rafa Sánchez, aunque esto quizás tenga explicación:  Stefan Zaneke, experto en F&B  explicaba no hace mucho, durante una ponencia en la EHIB , sus estrategias de gestión, jactándose de haber mejorado el rendimiento económico de este restaurante sin perder la estrellita..., lamentablemente duró poco la cosa, pero él ya no para por ahí, y digo yo que se la sudará.

   Pero lo peor de todo es que en este post, hablando de lo que se habla, para bien o para mal, el acento no es muy mallorquín, y lo digo yo que, repito, ya soy varsoviano.
________
   Ahora resulta que el Gadus estaba cerrado definitivamente por "problemas con el personal de cocina" o "que no pagaba" como dice algún comentario a la noticia que aparece en El Mundo.

El gran descubrimiento.

Hace tiempo, buscando algún elemento decorativo para un postre, hice un almíbar de albahaca que resultó sorprendente, con lo mismo, pensé que algún día debería hacer un postre con esta hierba. Lo más sencillo: una pannacotta. Este verano hice una, simplemente infusionando la hierba en la mezcla de leche y nata. El resultado me pareció excepcional, y creyendo que había creado algo estupendo, decidí hacer una foto para colgarlo aquí. Lamentablemente echando un vistazo rápido por la red, me di cuenta que no había descubierto nada...

Aquel libro sobre Hostelería y productividad.

  Este es el libro que estaba leyendo antes de embarcarme, allá por marzo. Jesús Felipe Gallego, experto en hostelería, toca muchos de los temas determinantes para optimizar el rendimiento de un negocio hostelero. La visión no es novedosa, pero sí necesaria, porque, en general, nuestra hostelería todavía no entiende de métodos ni de gestión de capital humano.
   Dejo algunos fragmentos:


"La Hostelería necesita una "revolución interna" que la permita reencontrarse con este nuevo mundo que se está gestando y pase de ser el refugio de los "marginados intelectualmente"  o de los que "buscan salidas desesperadamente", a un semillero de gentes creativas, imaginativas, activas, plenas para el desarrollo de los intangibles, con la formación adecuada para que aporten un mayor dinamismo y solidaridad al sector servicios del siglo XXI" 

"Si somos objetivos y analizamos la estructura de las empresas hoteleras, su organización, horarios, actividad de los departamentos, etc., sacaríamos la conclusión que el entorno inmediato no favorece un entendimiento claro entre unos y otros. Hay, en muchos casos, demasiados niveles jerárquicos, se confunde el respeto con la autoridad desmedida o el miedo, no hay momentos para el dialogo, nadie o muy pocas veces se fomenta la participación, no se da información, se promueve el "chismorreo", la crítica, la envidia y se practica el paternalismo exagerado dando lugar a "los buenos y los malos". No hay formación y/o reciclaje, no hay solidaridad (cada uno va a lo suyo), nunca hay tiempo para los demás, se huye de las reuniones, se establece un a barrera  entre "los que se manchan por su trabajo y los pulcros", se diferencian los que son servidos al comer con mantel y buenas viandas, de los que toman el yantar en sitios reducidos, poco ventilados, se tienen que servir y disfrutan del mal genio del cocinero de turno al elaborar su comida."

"Desgraciadamente  algunas empresas del sector turístico consideran la formación como un gasto y no como lo que realmente es, una inversión. Podemos reflexionar sobre los motivos que empujan a las empresas de hoy a no invertir en formación, pero sería muy complicado ya que, paradójicamente, todos los empresarios hablan de la falta de formación de sus empleados"

"Por eso a todos los se inician en esta actividad, sea en hoteles o restaurantes, bares o cafeterías y a todos aquellos que ya trabajan, les preguntamos ¿Sabe usted sonreír?"

                                                                                                                                   Hostelería y productividad. Jesús Felipe Gallego. 

Churros para el directivo del Madrid. Repaso de un día largo de trabajo a bordo.

Que como eran de Madrid, dije yo que venga,  que les voy hacer churros a los señores, que por aquel entonces todavía no había comenzado el verano y uno iba sobrado de fuerzas y ánimos: 
   Me levantaba a las seis, y me fumaba un cigarrillo, allí en Monaco o en Cannes, en Saint Tropez también. Hacía el pan y preparaba los embutidos, quesos, mermeladas,..., hacía los churros para freír cuando se sentaban a la mesa. Luego me iba de compras a donde hubiese qué comprar, volvía, preparaba la comida de la tripulación y del tirón la de los invitados. Después del servicio limpiaba y comenzaba a preparar algún postre  para la cena o para el día siguiente: tarta de Santiago, de manzana, de queso,... Luego hacía la cena de la tripulación, y seguía preparando la cena de los invitados, después del servicio, limpieza, basura fuera, bendito cigarrillo, ducha y cama. 
-Mira papá- oí decir a la hija del directivo- hay churritos!! (Y yo tan contento).

La carbonara de la señora.

Ella lo que quería era comida italiana, comida casera, "semplice, semplice" decía. Y un buen día me sienta a su lado y me explica cómo se hace la Carbonara.
   Sobre cocina italiana y mis quebraderos de cabeza podría hablar largo y tendido, pero no me llevaría a ninguna parte. Lo único claro es que trabajar individualmente para alguien, consiste en cocinar a su gusto y a veces es mejor  dejar los libros en las estanterías.

Para los Spaghetti alla carbonara:
Se cuece 1/2kg. de pasta al dente y entre tanto se mezclan tres huevos enteros con dos yemas. Se saltea la panceta ahumada. Se ralla el queso picorino romano (que sale en la imagen, tomada de la Wikipedia) a gusto de cada uno, y se añade a los huevos. Añadimos también dos cucharadas de agua de la cocción de la pasta y mezclamos haciendo una crema. Cuando los espaguetis estén listos se añaden a la panceta, se vierte la crema y se remueve. Molemos un poco de pimienta negra, y ponemos unos instantes de nuevo sobre el fuego. Se sirve y se come.

Resumen.

Un verano largo y mal pagado que comenzó transitando por el Mediterraneo para estancarnos en Ibiza. Unos propietarios infelices como todos los multimillonarios, y un trabajo que enseguida fue monótono. Algún charter, un campeonato del mundo, y un mes en blanco. Luego, antes de venirme a Varsovia, unos días en Galicia con la familia y amigos.

Cómo retomarlo.

No es que no haya que contar, simplemente que un día uno deja de escribir y cuando se da cuenta no sabe como retomarlo.
Safe Creative #0812200054710
Free Counter