La mesa se viste de gala, dejando siempre un asiento libre y preparado para un comensal inesperado, en el centro de la mesa, bajo el mantel, se oculta un manojo de paja en memoria del pesebre donde dice la Biblia nació Jesús; también en el centro, pero a la vista se deja el opłatek (obleas) que en el momento de comenzar, (al aparecer en el cielo la primera estrella, o lo que es lo mismo, sobre las cuatro de la tarde) el cabeza de familia lo reparte para que se intercambie con buenos deseos para el futuro. A continuación se come.
Como manda la tradición, la comida consta de doce platos sin carne. Cito a continuación el menu de Nochebuena en casa de mi suegro, en Konstantynow:
-Zupa grzybowa (sopa de setas secas);
-Barszcz z uszkami (sopa de remolacha con pequeños pierogi);
-Pierogi z kapusta (una especie de ravioli relleno de una elaboración a base de col);
-Kluski z makiem, (como tallarines con una pasta de semilla de amapola y miel);
-Sledzie w smietanie (arenque con nata);
-Sledzie w oleju (algo así como arenque en escabeche);
-Karp smazony (carpa rebozada);
-Karp w galarecie;
-Salatka wielowarzywna, (parecida a nuestra ensaladilla rusa)
-Kapusta w grzybami, (col fermentada y setas, es un plato similar al conocido bigos, pero sin carne);
-Kompot z suszonych owocow, (bebida hecha a base de frutas en almibar, no se si realmente se incluye en los doce platos, pero aquí queda)
-Sernik, makowiec, keks (difrentes tartas)
- Kruche ciasteczka (pequeñas pastas)
Aquí hay que añadir un surtido de turrones y una botella de licor café que enviaron mis padres para completar la estampa.
Y después de la cena, a golpe de vodkas llega el momento de acudir a la iglesia para celebrar la Pasterka (misa del gallo). Nosotros acudimos a la de los franciscanos de Serpelice, hermosa iglesia de madera que ni que decir tiene, estaba a rebosar.
Dormimos para enfrentarnos al día siguiente a nuevos manjares y botellas de vodka; hubo entre medias, un paseo por el bosque obscuro atestado de jabalies y quizás lobos, aquí tampoco faltó bebida, ni al regreso ni al día siguiente en esa discoteca donde algún intrépido idiota soltó gas-pimienta que nos espantó hacia otros locales donde siguió la fiesta que terminó negociando precios con taxistas por un trayecto importante.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada